martes, diciembre 21, 2010

Bruce Springsteen - Darkness On The Edge Of Town (1978)

Tarde o temprano tenía que dedicar un rato de escritura a este disco, era inevitable y más en las fechas en las que estamos con La Caja y sus 84 moniatos del ala. No es que me obsesione el tema, bueno un poco sí, más que nada por las 80 páginas de material impreso y por poder sostener en mis manos tal artefacto, por lo demás sé que podría vivir sin ello.
Sé que no voy a arrojar gran luz sobre esta obra. Todo se ha dicho, explicado y desmenuzado. Tampoco puede pretenderse buscar mil razones para considerar tal o cual álbum como el mejor de su carrera, punto de vista que comparto con el artículo dedicado en el R66 de diciembre a la obra en cuestión. Si que quiero compartir mi experiencia y mi punto de vista, e intentar complementar el material publicado en La Caja como mi particular regalo de navidad para aquellos que lean este artículo y sobre todo para los que con vuestros comentarios y lecturas habéis dado un poco de vidilla a este espacio musical.
Poco antes de entrar en el estudio
Con este tipo de artículos siempre me gusta ponerme en situación, realizando un pliegue espacio temporal para volver a experimentar aquella primera sensación que tuve cuando lo escuché por primera vez y las circunstancias que me llevaron a ello:



(playlist: Winterland - San Francisco el 15/Diciembre/1978)


Darkness On The Edge Of Town fue el segundo LP que tuve de Springsteen, el primero fue Tunnel Of Love, del que viví los días que vieron su salida y del cuál continúo pensando que es un gran disco pese a las críticas desfavorables que sufrió en sus días por su temática sobre el amor, tiene canciones realmente muy buenas. Mi segundo de Bruce debería haber sido el Live 1975-1985. Me obsesioné sobre manera con el tema Because The Night que ya había escuchado en boca de Patti Smith. Pero en aquellos días ni ahorrando la paga semanal que tenía asignada lo hubiera comprado ni en medio año, así que sólo me quedaba buscarme un mecenas a quien poder calentarle la oreja para que lo comprara por mí, los "es un clásico" y los "te va a encantar", junto con los "es de fondo de armario" y los "no te arrepentirás", para rematarlo con el infalible "tiene todos sus éxitos", no sirvieron de mucho ante la etiqueta con el precio en pesetas... los argumentos se difuminaron de inmediato.

Pero en la sección económica asomaba el Darkness, con un Bruce que se acababa de levantar aparentemente resacoso en la portada. Así que ante la posibilidad de que mi colega comprara cualquier bodrio de Tears for Fears o Simple Minds no me quedó más remedio que lanzarme en plancha a por el vinilo y ponérselo ante sus narices. Su cara reflejó un semblante similar al Springsteen de la portada cual espejo reflejando el ciudadano medio descontento con su nómina... para a continuación regurgitar un "grrr..en serioo!", teniendo en cuenta las portadas de sus contemporáneos es de esperar esta reacción, sólo me quedó suplicar que se lo agenciase apelando a nuestra amistad y a la confianza que tenía mi colega para con mi instinto musical. 
Esa noche Bruce durmió en casa de mi colega. Y yo en la mía escuchaba en el radiocassette doble pletina una cinta basf de 90 en la que grabé directamente del altavoz mono del televisor el audio de un documental que echaron sobre la carrera de Springsteen, desde sus comienzos hasta el deseado Live en cuestión. Me sabía de memoría todos los datos necesarios de sus inicios y su adolescencia, e incluso había memorizado ese fragmento en el que Big Man contaba su experiencia el día que conoció a Springsteen cuando entró en un pub del Asbury Park con el viento abriendo la puerta de par en par y mostrándole a su futuro compañero encima de las tablas de aquel cuchitril, también la increible historia que se montaba el boss en la intro de Growin' Up, increible documental del que no recuerdo su título original.

Al día siguiente mi colega me miraba con mala cara, él esperaba una lustrosa producción estilo Joshua Tree con tropecientasmil pistas, y me increpó según palabras que recuerdo "¿esto que coño es?", esa confesión le dolió a mi orgullo rockero y casi nos "costó" nuestra amistad, cosas de crios, diez minutos después nos haciamos una birra en el bar discutiendo sobre el destino de aquel Darkness, puesto que, o lo devolvía o se lo compraba yo. Que escena, propia de Berlanga, le imploré que me cobrara el importe en dos plazos... al final sólo pagué uno, que pirata.

Aquella misma noche escuché aquel artefacto unas ocho veces si mal no recuerdo, entero, una y otra vez, atendiendo con mi pésima compresión oral del inglés de bachillerato, para no perder un ápice de las historias que mi nuevo colega me estaba contando. Las canciones que primero me llamaron la atención fueron las más rockeras y directas por así decirlo, Badlands (que Martin Sheen aseguró en una entrevista que estaba basada en una de las escenas de la película que protagonizó bajo la batuta de Terrence Malick), el potente Adam Raised A Caine (aparecía el conflicto con su padre), y The Promise Land (mirando hacia adelante), pero cuando la llegada del alba era inminente, en la quinta o sexta escucha fue (tal y como cuenta Patterson Hood en un post de Jaytower) que Something In The Night me dejó la sangre helada, justo cuando Bruce se lamenta acompañado únicamente de bombo y timbal, completamente desgarrador:

"Cuando encontramos las cosas que amábamos
Estaban aplastadas y agonizando en la basura
Tratamos de recoger los pedazos
Y escapar sin ser heridos
Pero nos cogieron en la frontera
Quemaron nuestros coches en una última pelea
Y nos dejaron corriendo quemados y ciegos
Persiguiendo algo en la noche"

Ni que decir tiene Racing In The Street, la siguiente que capté con aquella nueva oscura percepción que ya había adquirido en la escucha de la anterior Somenthing In The Night, oscura sensación de felicidad.

Años después me percaté relellendo las letras, y examinando a fondo entrevistas y monográficos, de que el anhelo que hizo que Springsteen escapara al alba en Thunder Road en busca de su sueño casi había conseguido cargárselo, y la única manera de purgar toda la mierda que había acumulado durante casi tres años, sin poder entrar en el estudio de grabación y con litigios con Mike Apple, no era el paso que todos estaban esperando, o sea un disco de celebración y luminoso, sino todo lo contrario, fue más bien una visita guiada a todo aquello que había dejado atrás, al dolor que supone haber conseguido tu sueño y darte cuenta que no era como pensabas, mirando hacia adelante, hacia la tierra prometida, en un viaje sin retorno por la autopista de la redención más oscura.

Otro detalle importante de la edición de este LP es la portada. Sesiones a cargo de Frank Stefanko, aficionado que hasta la semana anterior trabajaba en un matadero, con la única experiencia de bodas, bautizos y comuniones. ¿Y como llegó este tipo a encargarse de un trabajo en un momento tan decisivo para Springsteen?. Fácil, una amiga común y conocida por Springsteen de sus años universitarios: Patti Smith. Ésta le mostró a Springsteen unas sesiones que Stefanko realizó. El trabajo le gustó a Springsteen y decidió llamar a Frank Stefanko. El día que se conocieron, Bruce llevó un montón de ropa (para las sesiones) en una bolsa de plástico a la casa del fotógrafo en Haddonfield (New Jersey). Digamos que Springsteen llevaba una idea clara en su cabeza, representar a la gente sobre la que hablaba en su nuevo  disco. Según cuenta el fotógrafo: "Se ve el papel pintado, antiguo, con unas rosas. Estaba pasado de moda, pero a la vez era evocativo del tipo de casa que podrían tener los personajes que poblaban las canciones de este disco", y según Springsteen "esta es una foto sobre la gente de la que estoy escribiendo...".  De las dos semanas de sesiones fueron las tomas del primer día en la habitación de la casa de Stefanko las que formaron parte de la imagen del nuevo Darkness On The Edge Of Town, otros descartes de esos días fueron utilizadas dos años después para The River.

Gracias al aviso de Radio Nowhere pude ver y grabar el documental que la pasada semana retransmitieron en la 2, y confirmaba aquello que intuía, que la grandeza de Springsteen se halla en la capacidad de contención sobre los éxitos en potencia guardados en su libreta mágica. Sólo tenéis que ver la cara iluminada de Little Steven cuando interpretan casi a capella el tema Sherry Darling, no quiero ni imaginarme la cara que se le quedaría a Van Zandt el día que Bruce le haría saber que el tema sería descartado (hasta años después para The River). Me imagino la decepción de Jon Landau y la banda, la frustación ante el descarte de tanto diamante en bruto y todo en detrimento de un concepto que sólo Springsteen era capaz de ver, el sonido de la oscuridad, el sonido de una noche solitaria, ese espíritu de resistencia ante la dura realidad que pisotea día a día nuestros sueños. Para lograr este sonido también cabe recordar y hacer hueco en nuestras memorias a la gran labor en las mezclas del gran Chuck Plotkin, quien supo entender las ideas de Springsteen y lo que es más importante, plasmarlas. A partir de esta colaboración el sr.Plotkin se convirtió en un habitual del jefe.

Durante años examiné los famosos volúmenes de outtakes del Darkness filtrados de las sesiones grabadas entre Junio de 1977 y abril de 1978 en The Record Plant en New York (véase comentarios):

Darkness Outtakes Vol. 1 The Iceman
Darkness Outtakes Vol. 2 The Way
Darkness Outtakes Vol. 3 The Promise
Tres volúmenes esenciales para entender en profundidad el proceso creativo del Darkness, volúmenes que aparecieron cuando la piratería era todo un arte de espionaje y los fans pagaban el peso en oro de cada copia de cualquier documento sonoro de sus ídolos. En esta trilogía se observa la gran cantidad de registros que salían de su pluma, además de varias versiones del mismo tema y primeras tomas de canciones que formaron parte dos años después de The River. Pero lo más importante visto desde una perspectiva actual no es ni más ni menos que el contraste de estos Outtakes con el magnífico trabajo realizado en la nueva entrega The Promise, darse cuenta de lo importante de un buen trabajo de producción, mezcla y masterización.

Pero aún puede uno profundizar más si quiere en dicho proceso creativo... ¿Como? Primero con el libro American Madness de Julio Valdeón, documento preciso y profundo de aquellos días previos a la salida del LP, que puede complementarse con los 4cd de Outtakes remasterizados de aquellas sesiones (véase comentarios):

American Madness: Remastered Darkness On The Edge Of Town Outtakes
Dicha edición remasterizada intenta ser una guía a través de la lectura del libro, más completa que la trilogía mencionada, con más temas que acabarían en el siguiente álbum y más descartes, mencionar que en algunos temas dicha remasterización no ha sido realizada con mucho tacto, aún así es muy recomendable.

Y para rematar la faena sin querer provocar empacho darkness, el que para mí es el mejor Bootleg de la época, el de Winterland en San Francisco el 15 de Diciembre de 1978, que bajo mi punto de vista está bastantes puntos por encima del Bootleg del Roxy y el de Houston incluido en La Caja. Un dato importante: este concierto estuvo a punto de convertirse en oficial meses antes de la salida de The River, y es que las todopoderosas discográficas a veces pierden la calma en los periodos entre Lp's, finalmente, un Springsteen en pleno poder de decisión sobre su carrera declinó dicha propuesta. Por suerte allí se encontraba cierta emisora de radio llamada KSAN aprovenchando su canal de la mesa de mezclas de monitores para registrar uno de los mejores conciertos de la carrera de Springsteen. Distribuida por Crystal Cat bajo el nombre de Winterland Night (véase comentarios). Existen otras ediciones, como la remasterización del 25 aniversario llamada Prodigal Son At Winterland, pero me decidí por esta edición por la inclusión en su 3er Cd de unos cuantos temas más de su show en el Paramount Theater de Seattle el 06/25/78 y en el Masonic Temple Auditorium de Detroit el 09/01/78, con fantásticas versiones como el I Faught The Law de The Clash y Heartbreak Hotel de Elvis Presley, fantásticas.
Winterland Night
En cuanto al doble The Promise, simplemente decir que lo considero un sentido auto-homenaje, no sólo al LP y a su propia carrera, sino también al mejor rock'n'roll bañado de soul y el desdoblamiento de una época en la que Springsteen tuvo que elegir entre dos caminos: el del éxito masivo o el de la coherencia artística. Una jugada magistral, continuar el trabajo con aquellas canciones que dejó en vía muerta, justo en el punto donde las dejó, sin duda uno de los mejores trabajos de la carrera de Springsteen.

Siento haberme excedido en la longitud del texto, espero disfrutéis de todo este material y a quien guste desearle una oscura inmersión en la época más fructífera de Bruce Springsteen.

(Nota: Supongo que como yo, hay más gente sin muchas posibilidades económicas, así que comparto dichos enlaces como placebo, hasta que nuestros respectivos bolsillos nos permitan hacernos con dicho material, sobre todo el de la caja: Darkness remasterizado y The Promise, que os dejo en formato flac, o sea, formato digital sin pérdidas, como disponer del original, conseguid el programa VLC, y a disfrutar del sonido de las cuerdas vibrando en la caja de Max Weinberg)

17 comentarios:

  1. Darkness Outtakes: The Iceman, The Way, The Promise.
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    Darkness Remastered+The Promise (flac: audio sin pérdidas)
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  2. Te acabas de superar. Como siempre te he dicho, tus post son justo lo que no son los mios y eso me encanta. Me fascinan tus conociemientos y tu forma de compartirlos. Tu palabra es sencillez y la mia agradecimiento.

    Sin palabras...

    La Route, espacio infinto...

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  3. Y encima pides disculpas por excederte... con entradas así uno podría estar leyeno toda la noche y seguir pidiendo más.
    Felicidades por este auténtico entradón y, sobre todo, muchas gracias por estar ahí.
    Saludos

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  4. joder, te has quedado a gusto. Me lo imprimo y me lo leo esta noche escuchando el Darkness. Mercy,

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  5. Txals, en casa leere detenidamente este post. Es increible! Llevo unos días muy pillado con Springsteen y este post viene como anillo al dedo.

    Muchisímas gracias, amigo.

    Un abrazo

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  6. Uff, pedazo de entrada... No somos nadie.
    A eso le llamo yo tener una experiencia con la música.

    Lo cierto es que tenia pensado hacer una entrada sobre la mega caja pero ya he visto 2 o 3 entradas que me han quitado el hipo.

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  7. ¿Disculpas? ¡Oh, Dios mío! Me ha parecido una entrada preciosa, simple y terrena, vamos como el propio Darkness. He disfrutado una barbaridad leyéndola y sé que disfrutaré también con la de The Ties That Bind, que tengo pendiente desde hace un par de dáis.
    Y desde luego mil gracias por los enlaces.
    Gran blog.
    Baci e abbracci

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  8. Con semejante entrada abandono el mundo blogger, ja,ja,ja.

    En serio, pedazo de post para uno de los discos capitales de la historia del rock!

    Gracias mil por esos enlaces. Me pongo a ello.

    Saludos!

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  9. Muy buen artículo. Es un disco tan grande que cada uno podremos verlo desde un punto de vista diferente y todos tenemos razón. El complemento perfecto a Born To Run. Saludos.

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  10. Amor a la música se llama esto querido Txals. Esa oscuridad que impregna ultimamente esta tu casa, a mi me esta haciendo disfrutar muchisimo de todos los temas y artistas que tocas. Me han encantado y me has echo sonreir con las peripecias que tuviste que pasar con tu amigo, para conseguir el disco...Que bueno.

    Un fuerte abrazo Txals.

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  11. Collons, mestre, pedazo de post pro-Boss. En un dominical de la última semana que cayó en mis brazos salió una entrevista que me agradó muchísimo sus contestaciones. Saludos.

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  12. Amigo Txals , te felicito por semejante artículo ; el disco lo merece como obra fundamental del rock ´n roll, y es que las cosas que se hacen cuando te apasionan y te llegan muy dentro.... ! Enhorabuena , me ha gustado un montón .
    Un Abrazo.

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  13. Grasia, colegui. Un abrazo. Pd: No te preocupes por las críticas tan nefastas. Esta gente no entiende. De todas maneras, seguro que la próxima vez te sale mejor. Tás pasao.

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  14. PD.2 -Ahora en serio, suscribo todos y cada uno de los comentarios, en especial el de Rockland... Otro abrazo, derrochando...

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  15. Gracias compañeros, nos es para tanto, coincido con Manel, es tan grande que cualquier cosilla que adorne el tema le queda bien, y con Madame, terrena y sencilla. Y por dios Rockland, no abandones nunca, ni en broma. Además...en vuestros respectivos espacios he leido cosas mucho mejores que esta, de todas maneras gracias a todos por estar ahí, Paco, Lou Rey, Freaky, Rockland, Jesús, Manel, Madame, TwoHeads, Johnny, JMB, Rafa, y todos los que pasáis por aquí aunque no digais nada, pasad felices fiestas.
    Un Abrazo

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  16. Un disco imprescindible, de un artista inigualable.

    Para mí el documental "The Promise" es uno de los mejores que he visto acerca de una banda de Rock And Roll.
    Consigue que crezca aún más la leyenda del disco.

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  17. Gran entrada, a la altura del disco. Yo me sigo debatiendo en cual es el mejor trabajo de Bruce, entre el Born To Run y el Darkness, disco del que poco me queda por añadir

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Desde donde?