Los discos de ruptura son en sí un género, ofrenda de sentimientos a flor de piel en el momento crítico de confrontación con la soledad inmedita después del portazo final. En She's the one
ya mostraba tímidamente entre sus surcos que algo no andaba bien, tras la
banda sonora de esta película romántica del montón se encontraba la base
del problema, podría decirse que aquel ejercicio le vino que ni
pintado para desahogarse. Pero en Echo ya no hay miedo por esconder ni uno
sólo de sus pensamientos, aquí ya no hay pretexto argumental que valga,
rock sangrante nada pretencioso, eficaz y con el único hilo conductor de
su propia experiencia y con los recuerdos grabados a fuego.
Echo está en la antesala de la cura, en ese momento en que esas vivencias son un triste eco que duele y te comprime las tripas, con la fuerte sensación de que todo fue tiempo perdido, y donde la ruptura no sólo se refiere a la disolución de bienes gananciales de dos en discordia, además supone una ruptura con el pasado. Pero a la vez debe ser un tiempo para empezar a comprender a duras penas que no se trata de borrar el pasado, se trata más bien de aceptarlo porque forma parte de nosotros e intentar borrarlo es como intentar borrarse a uno mismo. Y aunque siempre afloran esos momentos de rabia contenida, frustración y desencanto, tenemos que quedarnos con los buenos recuerdos, que seguro que los hubo, con ésto nos tenemos que quedar. Este podría ser su Blood on the tracks, su Tunnel of Love más amargo aún si cabe, con la determinación, por lo doloroso de lo expuesto, de no tocar la mayor parte de las canciones en directo, aunque alguna, sólo Billy the Kid, quedó grabada en directo para la posteridad en su Live Anthology. Último disco de la colaboración con Rick Rubin, y por desgracia, último en el que participaría Howe Epstein a quien se lo comió el rock'n'roll en 2003, Ron Blair, bajista original de la banda volvería a la formación para The Last DJ.
Coincido con Tsi en que el corazón de la música de los Rompecorazones tiene un pilar fundamental en este guitarrista al que parece no afectar el tiempo, cada vez suena más joven, cada vez me sorprende más gratamente. Razón que supongo la principal para que este disco de temática tan personal sea firmado junto a los Heartbreakers, porque sin ellos se podría haber convertido en una secuela facilona de Wildflowers, y eso en definitiva tampoco sería malo, aunque hoy poy hoy Echo me parece perfecto como está. Room at the top enlaza con el sonido de Wildflowers, ese entrelazado de guitarras en el tramo final de la canción es perfecto, endurece su rock en canciones como Free Girl Now y I Don't Wanna Fight, y tiene su punto álgido de putoamismo en Swingin', un recitado en el que no-canta como nadie y a la que añadiría otra línia a sus versos, "Swingin' like Etta James", haceros el favor de ver el video de más abajo. Petty continúa teniendo el mojo, con canciones como Accused of Love uno no sabe si fueron los Travellling Wilburys quienes absorvieron parte de su arte, o fue él quien lo aprehendió de los maestros, pero me pasa que oigo esta canción y me imagino a Lynne y Harrison haciendo los coros y a Big O rascándole a la guitarra en plan You Got It. La balada Lonesome Sundown me suena beatle y country a partes iguales, con el piano y la slide que conducen a la puerta de salida mirando al suelo cabizbajo con el primer sentimiento nostálgico momentos después del final definitivo. Tono resignado en Echo, la reprobación resonando con fuerza, el eco triste cuando acaba el encanto y la química. Billy The Kid es ya un standard, esto es como entrar hasta la cocina, Petty muestra su rol de víctima traicionada. Doce canciones donde no sobra nada y que recomiendo fervientemente.
Tengo especial debilidad por el Petty de los 90, y tengo a Echo en el pedestal donde también guardo Wildflowers. Hay quien piensa que esta etapa es muy lineal y aburrida, admito que este Petty ya no es el de Damn the Torpedos, pero donde allí mandaba la inmediatez y la hormona, aquí manda la experiencia y la arruga empieza a ser bella de verdad. El disco me parece sublime y además el señor Mike Campbell está que se sale. Escucha ésto, canción On The Route por los siglos de los siglos:
Echo está en la antesala de la cura, en ese momento en que esas vivencias son un triste eco que duele y te comprime las tripas, con la fuerte sensación de que todo fue tiempo perdido, y donde la ruptura no sólo se refiere a la disolución de bienes gananciales de dos en discordia, además supone una ruptura con el pasado. Pero a la vez debe ser un tiempo para empezar a comprender a duras penas que no se trata de borrar el pasado, se trata más bien de aceptarlo porque forma parte de nosotros e intentar borrarlo es como intentar borrarse a uno mismo. Y aunque siempre afloran esos momentos de rabia contenida, frustración y desencanto, tenemos que quedarnos con los buenos recuerdos, que seguro que los hubo, con ésto nos tenemos que quedar. Este podría ser su Blood on the tracks, su Tunnel of Love más amargo aún si cabe, con la determinación, por lo doloroso de lo expuesto, de no tocar la mayor parte de las canciones en directo, aunque alguna, sólo Billy the Kid, quedó grabada en directo para la posteridad en su Live Anthology. Último disco de la colaboración con Rick Rubin, y por desgracia, último en el que participaría Howe Epstein a quien se lo comió el rock'n'roll en 2003, Ron Blair, bajista original de la banda volvería a la formación para The Last DJ.
Coincido con Tsi en que el corazón de la música de los Rompecorazones tiene un pilar fundamental en este guitarrista al que parece no afectar el tiempo, cada vez suena más joven, cada vez me sorprende más gratamente. Razón que supongo la principal para que este disco de temática tan personal sea firmado junto a los Heartbreakers, porque sin ellos se podría haber convertido en una secuela facilona de Wildflowers, y eso en definitiva tampoco sería malo, aunque hoy poy hoy Echo me parece perfecto como está. Room at the top enlaza con el sonido de Wildflowers, ese entrelazado de guitarras en el tramo final de la canción es perfecto, endurece su rock en canciones como Free Girl Now y I Don't Wanna Fight, y tiene su punto álgido de putoamismo en Swingin', un recitado en el que no-canta como nadie y a la que añadiría otra línia a sus versos, "Swingin' like Etta James", haceros el favor de ver el video de más abajo. Petty continúa teniendo el mojo, con canciones como Accused of Love uno no sabe si fueron los Travellling Wilburys quienes absorvieron parte de su arte, o fue él quien lo aprehendió de los maestros, pero me pasa que oigo esta canción y me imagino a Lynne y Harrison haciendo los coros y a Big O rascándole a la guitarra en plan You Got It. La balada Lonesome Sundown me suena beatle y country a partes iguales, con el piano y la slide que conducen a la puerta de salida mirando al suelo cabizbajo con el primer sentimiento nostálgico momentos después del final definitivo. Tono resignado en Echo, la reprobación resonando con fuerza, el eco triste cuando acaba el encanto y la química. Billy The Kid es ya un standard, esto es como entrar hasta la cocina, Petty muestra su rol de víctima traicionada. Doce canciones donde no sobra nada y que recomiendo fervientemente.
Tengo especial debilidad por el Petty de los 90, y tengo a Echo en el pedestal donde también guardo Wildflowers. Hay quien piensa que esta etapa es muy lineal y aburrida, admito que este Petty ya no es el de Damn the Torpedos, pero donde allí mandaba la inmediatez y la hormona, aquí manda la experiencia y la arruga empieza a ser bella de verdad. El disco me parece sublime y además el señor Mike Campbell está que se sale. Escucha ésto, canción On The Route por los siglos de los siglos:



Un disco en donde el muchacho de la Florida desgarra toda su melancolia despues de padecer una ruptura sentimental y "No more" es fiel prueba de ello
ResponderSuprimirUn abrazo
a mi me parece un disco perfecto, de los mejores de su carrera. Yo tambien tengo predileccion por los 90´s de Petty, fueron magistrales.
ResponderSuprimirun saludo,
El disco es una absoluta maravilla, denostado por su propio autor, quien no guarda muy buen recuerdo de su doloroso divorcio. Su actual mujer, Dana, que es quien lleva los pantalones -como siempre jajajaja- de vez en cuando le recuerda lo grande que es pero es una pena que él mismo lo haya querido olvidar de esta manera. Mr Campbell está fantástico, cuando no?, y el resto idem de idem.
ResponderSuprimirSwingin´es una improvisación, según iban tocando, el amigo Tom iba colocando las palabras...no está nada mal para estar improvisado..jajaja. Y las piezas lánguidas como Lonesome Sundown o Echo son fantásticas. Las movidas como Counting On You o I Don´t Wanna Fight no digamos. Una pena que esté tan olvidado....ya sé lo que voy a rayar toda la tarde...jaja
Gran Post
Un abrazo
Me encanta Echo y me encanta seguir inmerso en el mundo rubio. Echo es un disco muy potente y también mi favorita es Swingin´, ese fraseo arrastrao, más dylan que dylan , jajaja.Abrazos kamarada!
ResponderSuprimirUn disco que muchos olvidan , al igual que The last Dj.Ambos me parecen de una madurez y fortaleza enviable!
ResponderSuprimirUn abrazo
Ni idea de este disco, mestre, y por lo que comentáis debió tener bastante importancia. El tema "Swingin" suena de lujo. Abraçada.
ResponderSuprimirDesgarrador por donde lo mires
ResponderSuprimirTengo especial debilidad por el Petty de los 90, y tengo a Echo en el pedestal donde también guardo Wildflowers.” Me has leído el pensamiento, Chals.
ResponderSuprimirEcho es un disco enorme. De lo mejor de su obra grabada. Echo es el disco que muchos esperábamos de él y que por lo que sea, nunca nos había entregado. Para mi resiste cualquier combate con cualquiera de los discos de su primera época (que también adoro, ojo) y pervive como su última gran obra maestra (y eso que Highway Companion me encanta tambien).
Room At The Top es sencillamente deslumbrante. Pero Swingin es oro de muchos quilates….
Completamente de acuerdo con el papelon a la guitarra de Campbell en este disco. Incluso me encanta como canturrea en I Don´t Wanna Figth….Que grande es este tio!
Un equilibrio perfecto entre el sentimentalismo bien entendido, la pataleta por el fracaso de una relación, el rencor, la autocompasión, y el recuerdo de los buenos momentos. Un disco 10
Este disco no lo conozco, así que no puedo comentar nada, solamente que el "Swingin'" este suena de lujo.
ResponderSuprimirUn abrazo!
Yo también adoro estos años de Tom Petty. Totalmente de acuerdo en la conexión 'Blood on the Tracks'... es un disco maduro y de tío que está de vuelta de todo, pero fíjate que al contario que con otros Petty siempre tiene un toque "Harrison" dulce esperanzador. Un gustazo leer sobre este disco. Y ver el videoclip por primera vez, no lo había visto nunca.
ResponderSuprimirDiscazo. Estuve enganchado a él durante una temporada, bastante larga. Qué recuerdos!!! Al final, voy a reventar, no voy a poder esperar al 30 de junio!!!
ResponderSuprimirUn abrazo
Tras Wildflowers mi favorito de los 90, todos los temas son perfectos, uno de esos discos denostados sin motivo.
ResponderSuprimirSaludos.